Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Nueva Junta Junta Directiva del Ateneo de Córdoba

Viernes, 10 de junio, 20:00 horas. Entrega de las Fiambreras de Plata 2022. Real Círculo de la Amistad, calle Alfonso XIII, nº 4.

Lunes, 13 de junio, 20:00 horas. Presentación del libro Homenaje al poeta Antonio Flores Herrera. (Varios autores). Presenta José Luis García Clavero. Sede del Ateneo.

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
X Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVIII Premio de Poesía Juan Bernier.
VIII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2022, relación de homenajeados aquí.

¡Ayúdanos! Comienza una página

Discusión:Rafael Flores Nieto "El Piyayo"

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar

En relación con el presente artículo sobre el Piyayo, se dice: "Viajó a Cuba y allí le cogió la guerra sufriendo un tiempo e encarcelamiento". Esta aseveración no es correcta. a.-La Guerra de Cuba -1895-1998-,no pudo "cogerle" en Cuba puesto que penaba un delito en las cárceles españolas, pudiera ser que fuese "llevado" en alguna leva, caso común en aquel entonces. De todos modos, no hay costancia de su estancia en Cuba y menos encarcelado, salvo que de ser cierto lo primero lo hiciese en prisión militar.

Sobre la influencia en su creación musical de los sones caribeños -cantes de ida y vuelta-, si se prueba su paso por Cuba,no cabría duda, pero en los penales de España -Santoña, Alcalá de Henares, Puerto, Ceuta, Melilla, Malaga...- que alguno e ellos albergó a nuestro Rafael, estaban repletos de presos políticos cubanos y hay suficiente literatura de su afición a la juerga y suguro que El Piyayo tomó parte importante en las mismas.

b.-El escaparate de peines en el bolsillo, aunque cierto, es relativo. El Piyayo se ganaba la vida con sus letrillas improvisadas y su "guitarro", la tienda de peines, medias y calcetines tiene lugar solamente al final de sus días en los que recien "echado" de la cárcel, con una arteroesclerosis que le llevó a la tumba no tenía otra forma de no pedir para poder malvivir.

M.A. del Pozo