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Francisco Álvarez Martín "Paco Taranto"

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Francisco Álvarez Martín, cantaor de flamenco, más conocido en la historia del arte del cante flamenco con el nombre artístico de Paco Taranto, nació en Sevilla en el año 1940, en el barrio del Zurraque de Triana. Falleció en Sevilla el 2 de septiembre de 2016. Desde pequeño se sintió atraído por las reuniones de cante que tan frecuentemente se daban en las tabernas trianeras, en las que tuvo el privilegio de escuchar en innumerables ocasiones a Oliver, El Arenero, Abadía, El Teta, El Sordillo, Tragapanes, Los Ballesteros, etc. De ellos aprendió no sólo los cantes sino los matices personales en la interpretación de cada uno de los estilos trianeros.

A los 16 años gana un concurso en Radio Sevilla y es premiado con una gira por Andalucía, haciendo los cantes de Rafael Farina, Antonio Molina y otros famosos de la época. Más tarde forma junto a Salvador Távora el dúo Los Tarantos y así, recorre toda España en aquellas famosas troupes con artistas como Enrique Montoya, El Sevillano, Emilio El Moro, Pepe Pinto y otros muchos. También formó parte de la compañía de Juanita Reina, donde participa en dos de sus espectáculos: Ole con Ole y Señorío. Terminada la última gira, se independiza y es contratado por el tablao La Cochera para cantar a Los Bolecos (trío formado por Farruco, Matilde Coral y Rafael El Negro) y posteriormente, con Farruco y su familia en el espectáculo Los Farrucos.

En 1979 graba su primer disco y a partir de ese momento, continua su carrera artística en solitario, ofreciendo recitales en festivales y peñas. Paco Taranto está considerado como uno de los cantaores con mayor conocimiento de los diversos estilos de soleares de Triana y así lo puso de manifiesto en la actuación que ofreció el pasado viernes en la Peña Flamenca de Huelva. El catalán Pedro Barragán afincado en Sevilla y profesor de la Fundación Cristina Heeren, fue el guitarrista que en esta ocasión acompañó al veterano cantaor. Alegrías de Cádiz fue el palo elegido para el comienzo de una actuación donde el cante por soleá prevaleció en su mayor parte. La soleá grande interpretada con mucho temple bajo un acompañamiento de guitarra como se suele decir en el argot flamenco "sin estorbar". Si bien el guitarrista demostró cualidades perfectamente demostradas para la interpretación como solista, supo entender que el cante, en esa ocasión era el protagonista de la noche.

Un ramillete de estilos trianeros donde los cantes del Zurraque en el recuerdo a Joaquín Ballesteros, El Sordillo, El Quino, El Portugués, Antonio el Arenero, Oliver, El Pinea y un sinfín de cantaores que estuvieron presentes en las soleares de Paco Taranto que junto a Márquez el Zapatero son los dos últimos bastiones de esa gran generación de cantaores que conservan en su memoria mucho de los estilos trianeros que se han transmitido y conservado a las nuevas generaciones. El polo, cante que se prodiga poco en la actualidad, fue otro de los estilos interpretados por Paco Taranto. Clara influencia en la interpretación de este primitivo palo de los cantes de Enrique Ortega que recreó un estilo de soleá utilizada por muchos cantaores para rematar el cante del polo y la caña. Fandangos personales de Enrique El Almendro con mucho poderío para continuar con bulerías en las que los cantes de Rosalía de Triana también se hicieron presentes.

El cantaor sevillano hizo una bonita alusión a Huelva y su fandango elogiando la diversidad de estilos de nuestra provincia ensalzando la figura de José Rebollo del cual dijo que "prácticamente fue el creador de ese estilo de fandango tan personal y valiente del que bebieron todos los demás cantaores que a partir del primer tercio del siglo XX cultivaron el fandango". Se atrevió el trianero con unos fandangos de Pepe El de la Nora y Juan María Blanco que el público supo agradecer por cuanto que, meritorio para unos y atrevido para otros, la ejecución del compás en los cantes de Huelva requiere un dominio que pocos foráneos han demostrado hasta la fecha. En definitiva, una actuación donde el cantaor dio buena cuenta de los conocimientos sobre los estilos de Triana que gustó mucho a los socios y aficionados que se dieron cita en la Peña Flamenca de Huelva.

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