Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
Miércoles 20 a las 19:30 horas. Aula de Poesía Mario López, en colaboración con la Real Academia de Córdoba: Lectura poética de Matilde Cabello.
Jueves 21 a las 20:00 horas Fase de clasificación del Premio A. Gómez de Flamenco, Peña Rincón Flamenco.
Miércoles 27 a las 19:30 Presentación de los poemarios "Paisajes" de José Antonio Fernández y "El bosque" de Soledad Zurera. Sede del Ateneo.

Desde las 18:00 horas del lunes 2 de noviembre ha comenzado a emitir el Canal del Ateneo de Córdoba en Youtube
CAC36 CANAL ATENEO DE CÓRDOBA.
Desde aquí haremos llegar las actividades que se realicen en el Ateneo
así como los actos, representaciones teatrales, recitales de poesía y conferencias de nuestra hemeroteca.
El canal está disponible en este enlace

Actividades ya disponibles en el canal:
Presentación del Canal por parte de Antonio Varo Baena, Presidente del Ateneo de Córdoba
"Foro Jaime Loring de debate y conocimiento”, conferencia del ateneísta Rafael Jiménez, “AREAS DE MONTAÑA Y DESPOBLACIÓN”.
Lectura poética del ateneísta Antonio Flores Herrera.
Entrevista realizada a la ateneísta de honor Carmen Galán Soldevilla
Recital de poesía: Participan Balbina Prior, Ángela Mallén, y Joanna Mojón.
"Los Miércoles del Ateneo": Entrevista de Elena Cobos a la poeta y ateneísta Pilar Sanabria
"La visita", obra de teatro de Antonio Varo Baena
Entrega de las Fiambreras de Plata 2017
"Entrega de la Medalla de Oro de Córdoba a Pablo García Baena (1986)"
Entrevista a Antonio Perea, fundador y Presidente de honor del Ateneo de Córdoba
Paco del Cid canta una canción de Carlos Cano
Recital poético de Pilar Sanabria

CONVOCADOS LOS PREMIOS LITERARIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
IX Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVII Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2020 y Extraordinarias 2021, relación de homenajeados aquí.

¡Ayúdanos! Solicita artículos no redactados

Martínez Bjorkman, en el recuerdo más vivo

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Manuel Fernandez.jpg
Joaquin Martinez Bjorkman.jpg

Nueva temporada de Los martes del Ateneo.

Tribuno del pueblo, rompedor, motor de ideas, abogado de los pobres, agresivamente delicioso, intuitivo, genial pero con curvas, algunos de los calificativos con los que le retrataron en una mesa redonda amigos y compañeros de este caballero andante.

El escenario era el apropiado para la evocación de un inclasificable, un ácrata y víctima del sistema: el corazón más rancio de Bodegas Campos, desposeído de ese tic peyorativo y cordobita de toreros, vino, perol y vecino que sólo mira el presente, y barnizado de un talante ciudadano, con perspectivas de futuro, que tanto reclamaba el senador de Córdoba. Y, encima, un auditorio con copa de vino, y humo cuando ya no hubo más aguante. En el estrado, María Villegas, que mucho sabía de llamadas intempestivas del llorado Joaquín en su afán de estar en todo, aún en su ausencia; José Cobos, el último acompañante en su filosofía peripatética; Antonio Jesús Serrano, lector de poesías al aire; José Jiménez Poyato, paño de desahogos desde el Instituto; Rafael Mir Jordano, compañero en el empeño de abrir espacios para la abogacía; y Rafael Sarazá, admirador del talante rompedor y generador de ideas de su más que colega. Y en el auditorio un público entregado y arropado por una tela de araña de amistades, admiraciones, lazos familiares y laborales y ese deseo latente de “libertad, que todos soñamos y nadie alcanzamos” y cuyo paradigma, en ese momento, era ese heterodoxo, inconformista, lúcido y libertario hombre de talante universal, llamado Joaquín Martínez Bjorkman, que el día que le dio el infarto en 1993, sentenció que la ciudad, Córdoba, estaba más enferma que él y que se había convertido en un solar colonizado por mediocres y extranjeros.

Antonio Perea abrió el acto con un improperio: “Córdoba y sus poderes públicos son mezquinos con su gente”. El moderador, Antonio Jesús Serrano, centró el motivo de la mesa redonda: escuchar al senador era oír la historia de Córdoba y España. Cierto. Y los sueños. “Irreemplazable, entrañable, hombre de adeptos y detractores. Era tal su proyecto de ciudad que daba miedo, porque le hubieran pegado dos tiros”. Reflexiones en alta voz de su compañero en el Instituto Olof Palme, José Cobos. Pepe Jiménez evocó la encina de Las Tendillas, que tanto peleó el senador, a la salida del Góngora, de estudiantes. Y sus tiempos comunes del cine-club del Círculo –“nos adelantamos a La Clave”- y aquellas Conversaciones de teatro. Y su casa abierta a todo el mundo, desde la Adoración Nocturna al Grapo. Mir Jordano lo catalogó de excelente motor de puesta en marcha, aunque hubiera que animarle a seguir, o a frenar, en su momento, su cualidad de suministrador de ideas y su entrega a la abogacía laboralista. “Muchas de sus impertinencias no eran sino verdades”. Y Sarazá, con todo cariño, se declaró su seguidor, en todo y en ese afán tozudo de libertad, justicia e igualdad. En cuya consecución le faltó tiempo a ese tribuno del pueblo que a punto de morir lamentó. “Con la cantidad de cosas que tenía yo por hacer”.