Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Nueva Junta Junta Directiva del Ateneo de Córdoba

Programa de la Semana Cultural "Córdoba de Gala"

Viernes, 27 de enero, 19:30 horas presentación del poemario "Entre perros y ángeles", de Luis María Pérez (Ganador del XXXVIII Premio Juan Bernier de poesía).
Presenta la ateneísta y poeta Pilar Sanabria.

Lunes, 30 de enero, 19:00 horas, presentación del libro "La Herida de Leopoldo de Luis en el Paraíso del Sur" de Juan Ignacio Trillo Huertas.
Intervendrán el autor y Jorge Urrutia (Catedrático Emérito de la Universidad de Madrid Carlos III). Presentará el acto el Vicepresidente del Ateneo y poeta Manuel Gahete. Sede del Ateneo.

Martes, 1 de febrero, 19:30 horas se presentará el relato "Así, la vida" del narrador, escultor y poeta Ramón Rodríguez Pérez (Ganador del Premio X Concurso de Relatos "Rafael Mir").

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
X Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVIII Premio de Poesía Juan Bernier.
IX Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2022, relación de homenajeados aquí.

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Ramiro I de Asturias

De Ateneo de Córdoba
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Ramiro I de Asturias. Estatua en Madrid.jpg

Ramiro I de Asturias ( c. 790 – 1 de febrero de 850) fue el 10º rey de Asturias (842850). Hijo de Bermudo I el Diácono y sucesor en el trono de Alfonso II el Casto. Fue coetáneo de Abd-al-Rahman o Abderramán II, emir Omeya de Córdoba.

Biografía

Acceso al trono

Fue probablemente elegido por Alfonso II el Casto como sucesor suyo al no tener descendencia. En el momento de la muerte del rey, Ramiro I se encontraba fuera de Asturias, concretamente en Bardulia, en tierras que luego serían castellanas, para casarse. Esta ausencia fue aprovechada por el comes palatii y cuñado del rey, Nepociano, para hacerse ungir rey, apoyado por Astures y Vascones, de tradicional fidelidad al Rey Casto. Ramiro I hubo de buscar apoyo en Galicia, donde reunió un ejército y avanzó hacia Oviedo. Nepociano esperó a Ramiro I en Cornellana, sobre el río Narcea. No obstante las tropas de Nepociano se negaron a luchar, y éste tuvo que huir. Fue perseguido, capturado por los condes Scipion y Sonna, cegado y encerrado en un convento.

Ataques normandos

Al poco de sentarse en el trono llegaron noticias de los piratas normandos que estaban depredando toda la costa atlántica de Francia y que ahora llegaban a las costas cantábricas de su reino. Los normandos buscaban ríos navegables y ciudades grandes que asaltar y obtener gran botín, cosas esas que faltaban en Asturias, por ello las crónicas sólo reflejan dos pequeños ataques en Gijón y La Coruña en 844, donde además se las tuvieron que ver con las tropas enviadas por Ramiro I. Estos mismos normandos que tan poco éxito habían tenido en Asturias, atacaron un mes después Lisboa y más tarde Cádiz y Sevilla, ciudades que tomaron y saquearon antes de avanzar por el interior y amenazar Córdoba. Abderramán II se vio obligado a un gran esfuerzo para de rechazarlos y recuperar Cádiz y Sevilla.

Intento de repoblación de León

Estos hechos tuvieron una gran influencia en Asturias, ya que Abderramán II, teniendo además que hacer frente a sus propios problemas internos causados por las rebeliones de Musa II de la familia de los Banu Qasi, no pudo pensar en atacarla y Ramiro I pudo disfrutar de unos años de paz exterior que aprovechó para repoblar León.

No obstante duró poco el intento. Abderramán II una vez sofocadas invasiones y rebeliones, envió en 846 un ejército a las órdenes de su hijo Muhammad y obligó a los cristianos a evacuar la ciudad.

Problemas interiores

En contraposición a la relativa calma exterior, los problemas internos se multiplicaron. La problemática accesión al trono hizo que las rebeliones de nobles descontentos fuesen más habituales. La Crónica Albeldense recoge dos: del procer Piniolo y del comes palatii Aldroito. En ambas el Ramiro I reaccionó con dureza condenando a muerte al primero, junto con sus siete hijos, y cegando al segundo.

Asimismo se empleó con dureza contra ladrones, cuyo numero aumentó mucho durante este reinado lleno de rebeliones internas, y magos, seguidores de cultos todavía paganos muy enraizados en las poblaciones autóctonas y aisladas.

Todo ello hizo que la Crónica Albeldense le definiese como Uirga iustitiae, Vara de la Justicia.

Fallecimiento y sucesión

En su palacio de Santa María del Naranco falleció Ramiro I en 850. Fue enterrado en Oviedo en el Panteón de Reyes, que en su día estaba en la basílica de Santa María y hoy día en la capilla del Nuestra Señora del Rey Casto de la Catedral de Oviedo, construída en el lugar de la primera en el siglo XVIII.

Fue sucedido en el trono por su hijo Ordoño I empezando a afianzarse a partir entonces el sistema de sucesión patrilineal dentro de su propia familia, aunque no siempre de padres a hijos, cosa que no se generalizó hasta un siglo más tarde, frente al más o menos electivo dentro de las dos familias reinantes que había regido hasta entonces.

Matrimonio y descendencia

Las fuentes escritas no son claras en este aspecto, pero se puede hacer la siguiente afiliación:

Primer matrimonio: para unos autores casó con Paterna. Para otros, con una persona de la que se desconoce su nombre. De esa unión nació:

Segundo matrimonio: Para unos autores, casó con Urraca. Para otros, sería una mujer de nombre Paterna Urraca o, simplemente, Paterna; en cuyo caso, se trataría de la misma nombrada para el primer matrimonio. Lo que sí parece estar claro es que era de origen castellano. Fueron sus hijos:

La ficción de la batalla de Clavijo

Es fama que Ramiro I combatió en Clavijo a los árabes y recibió durante la misma la ayuda de Santiago Apóstol montado en un caballo blanco.

No obstante, no sólo no hay ninguna noticia de la misma en las crónicas cristianas y árabes, sino que es conocido que es una invención del siglo XII justificar el impuesto llamado Voto de Santiago, recaudado por la iglesia compostelana.

Arquitectura ramirense

El reinado de Ramiro I nos ha dejado las más acabadas muestras arquitectónicas del llamado arte prerrománico asturiano. En las faldas meridionales del Monte Naranco, a la vista de la ciudad de Oviedo, Ramiro I ordenó construir un palacio, Santa María del Naranco, una gran iglesia, San Miguel de Lillo o Liño, la cual sufrió un derrumbe en el siglo XIII y sólo ha llegado hasta hoy un tercio del edificio original y varias dependencias de servicio, hoy desaparecidas.

El orgullo de los contemporáneos de Ramiro I eran las bóvedas de cañón de los edificios, de ligera piedra toba, que eran una novedad no sólo respecto a las construcciones anteriores, sino con las que en ese momento se construían en Europa y en la España musulmana, de madera.

También pertenece a esta época la iglesia de Santa Cristina de Lena, situada a unos 30 km de Oviedo en las cercanías de la población de Pola de Lena.

Todos estos edificios están declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

Libros

La novela histórica Los clamores de la tierra del escritor asturiano Fulgencio Argüelles está ambientada en la época de Ramiro I, comienza con la condena de Nepociano y el hilo conductor es la lucha de Ramiro I contra los cultos paganos y mágicos que subsistían todavía en el reino.

Referencias bibliográficas

  • Sánchez Albornoz, Claudio (1985). Orígenes de la Nación Española. El Reino de Asturias (en español). Editorial SARPE. ISBN 84-7291-739-8.
  • Asturianos universales 5 : Armando Palacio Valdés, Gaspar Melchor de Jovellanos, Francisco Martínez Marina, Rodrigo Álvarez de Asturias, Ramiro I, Ediciones Páramo, 1996. ISBN 84-87253-24-5.
  • Argüelles, Fulgencio (1996). Los clamores de la tierra (en español). Alfaguara. ISBN 84-204-8184-X.

Véase también

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