Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Nueva Junta Junta Directiva del Ateneo de Córdoba

Programa de la Semana Cultural "Córdoba de Gala"

Viernes, 27 de enero, 19:30 horas presentación del poemario "Entre perros y ángeles", de Luis María Pérez (Ganador del XXXVIII Premio Juan Bernier de poesía).
Presenta la ateneísta y poeta Pilar Sanabria.

Lunes, 30 de enero, 19:00 horas, presentación del libro "La Herida de Leopoldo de Luis en el Paraíso del Sur" de Juan Ignacio Trillo Huertas.
Intervendrán el autor y Jorge Urrutia (Catedrático Emérito de la Universidad de Madrid Carlos III). Presentará el acto el Vicepresidente del Ateneo y poeta Manuel Gahete. Sede del Ateneo.

Martes, 1 de febrero, 19:30 horas se presentará el relato "Así, la vida" del narrador, escultor y poeta Ramón Rodríguez Pérez (Ganador del Premio X Concurso de Relatos "Rafael Mir").

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
X Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVIII Premio de Poesía Juan Bernier.
IX Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2022, relación de homenajeados aquí.

¡Ayúdanos! Inserta un vídeo

Ibn Ammar

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar

Abu Bakr Ibn Ammar, también conocido como Ibn Ammar de Silves o Abenamar, (1031 - 1086) fue un poeta andalusí y visir de la taifa de Sevilla.

De origen humilde y poco conocido, su talento para la poesía atrajo al joven Al-Mu'tamid, que se convirtió en su amante y amigo y lo nombró visir de Sevilla tras la muerte de su padre, Al-Mutadid. Abenamar tenía la reputación de ser invencible jugando al ajedrez; según el historiador Abdelwahid al-Marrakushi, su victoria en una partida convenció a Alfonso VI de León a abandonar Sevilla.

En Silves conoció al príncipe Al-Mu'tamid, y comenzó una estrecha relación sentimental. Tras acceder Al-Mutamid al trono de la taifa de Sevilla, Abenamar planeó la anexión de la taifa de Murcia al reino sevillano y convenció al rey poeta para que lo nombrara gobernador. Rápidamente, se nombró a sí mismo rey y cortó relaciones con. Al-Mu'tamid. Pero su poder duró poco al ser capturado en una emboscada y hecho prisionero en Sevilla, para ser condenado al destierro.

En 1082 Abenamar recala en la corte de la taifa de Zaragoza de Al-Mutamán, donde permaneció hasta 1082. Desde la corte de Zaragoza, envió a su amigo, el rey de Sevilla Al-Mutamid, una elegía por la que solicitaba el perdón. La casida evocaba el estilo de Ibn Zaydun, pero adoptaba un estilo más solemne y nostálgico, recordando los días felices de Silves:

¿Acaso Silves no ha llorado por el que sufre
y Sevilla no ha suspirado por un arrepentido?
La lluvia cubrió el manto de nuestra juventud
en un país donde los jóvenes rompían los amuletos de la infancia.
Al recordar el tiempo de mi juventud, es como si se encendiese
el fuego del amor en el pecho.
Aquellas noches en que no hacía caso de la sensatez del consejo
y seguía los errores de los alocados;
condené al insomnio a los párpados somnolientos
y recogí el tormento de las tiernas ramas.
¡Cuántas noches pasamos en el Azud, entre los meandros del río,
que se deslizaba con la sinuosidad de una serpiente!
Escogimos el jardín como vecino y nos visitaba con sus regalos
que traían las manos de las suaves brisas;
nos enviaba su aliento y se lo devolvíamos aún más perfumado,
y con más suave brisa;
la brisa, en su ir y venir, parecía una chismosa,
que llevase y trajese maledicencia;
el sol nos daba de beber.
¿Quién ha visto el sol en mitad de la negra noche, sino nosotros?

Al-Mutamid se inclinó inicialmente por el perdón, pero más adelante se indignó tras leer una carta interceptada que Abenamar había enviado desde su celda, y lo mató con sus propias manos.[1]

Ibn Ammar destacó sobre todo en el cultivo de la gacela o gazal homoerótico. Su poesía supone una de las cimas del cultivo de la poesía amorosa en al-Ándalus, en la que Abenamar es uno de sus representantes más destacados, pues se dedicó a la lírica culta amorosa árabe por pasión, y no por oficio como era común entre los poetas cortesanos andalusíes.

Referencias

  1. ↑ Louis Crompton, Homosexuality and Civilization, p.167

Bibliografía

  • Hitti, Philip K. History of the Arabs: From the Earliest Times to the Present (Londres: Macmillan, 1956)
  • Sordo, Enrique Moorish Spain: Cordoba, Seville, Granada. (Londres: Elek Books, 1963)
  • Watt, W. Montgomery Historia de la España Islámica (Edimburgo: Edinburgh University Press, 1965) Alianza Editorial, 1988. ISBN 84-206-1244-8
  • RUBIERA MATA, María Jesús, Literatura hispanoárabe, Madrid, Mapfre, 1992. Edición digital Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2001. Véase el capítulo «Sevilla», con información y poemas de Abenámar.
El presente artículo aporta material procedente de una entrada de Wikipedia, publicada en castellano bajo la licencia Creative Commons-Atribución-Compartir Igual 3.0 (CC-BY-SA) o la licencia GFDL.