Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Nueva Junta Junta Directiva del Ateneo de Córdoba

Marzo , 1a.quincena. Conferencia de JUAN ORTIZ VILLALBA. " LA MASONERÍA EN CÓRDOBA ". (Presenta José Luis García Clavero).
Jueves 11 de abril. Conferencia de DESIDERIO VAQUERIZO." LOS ORIGENES DE CÓRDOBA". (Presenta J.L.G.C).
Finales de abril, primera semana de mayo. Proyección del documental "MONTE HORQUERA" de FERNANDO PENCO, galardonado en diversos Festivales internacionales (Italia, India, Holanda etc,)
Lunes 11 de Mayo. Conferencia de MANUEL VACAS." LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA.LAS BATALLAS DE POZOBLANCO Y PEÑARROYA- VALSEQUILLO". (Presenta Antonio BARRAGÁN).Todos los actos en la Sede del Ateneo.

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
XI Premio de Relato Rafael Mir.
XXXIX Premio de Poesía Juan Bernier.
IX Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2023, relación de homenajeados aquí.

¡Ayúdanos! Inserta tus fotos

Muhammad ibn Mardanis

De Ateneo de Córdoba
Esta es una <a href="/mediawiki/index.php?title=Ayuda:Historial" title="Ayuda:Historial">revisión antigua</a> de esta página, editada por Jacobino (discusión | contribuciones) a las 11:17 18 ago 2009. Puede ser diferente de la <a href="/mediawiki/index.php?title=Muhammad ibn Mardanis" title="Muhammad ibn Mardanis">versión actual</a>.

(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar a: navegación, buscar

Muhammad ibn Mardanis (Peñíscola 1124 - Murcia marzo de 1172) conocido por los cristianos como el Rey Lobo, de origen mozárabe llegó a ser rey de toda la zona oriental del al-Ándalus.

Descendiente de una familia de aristócratas muladíes, pasó a la historia como uno de los hombres más polémicos de su tiempo, entre otras cosas por su carácter libertino.

Fraga

Ibn Mardanis fue el último gobernador musulmán de Medina Afraga, que había convertido en un taifa independiente aprovechando disputas familiares entre Zaragoza y Lérida.1 Contando con tan sólo 25 años tuvo que negociar la rendición de la ciudad con Ramón Berenguer IV el 24 de octubre de 1149, consiguiendo un trato de favor para los musulmanes que quisieron quedarse, como el que pudieran regirse por sus propias leyes.

Murcia

Mardanis sucedió a su tío y fue nombrado rey de Murcia. Su capacidad como estratega le permitió defenderse en todo momento de los almohades. Durante el emirato del Rey Lobo, Murcia logra un esplendor inmenso, tanto que su moneda se convierte en referente en toda Europa. La prosperidad de la ciudad se basó en la agricultura y, aprovechando el curso del río Segura, se creó una compleja red hidrológica (acequias, tuberías, azudes, norias, acueductos), siendo la predecesora del actual sistema de regadíos de la huerta del Segura. La artesanía también era muy importante y de gran prestigio, tanto que la cerámica murciana se exportaba a las repúblicas italianas. A todo esto hay que añadir los numerosos lugares de ocio y cultura que se crearon como guinda de esta esplendorosa etapa del emirato murciano, que fue capital de Al-Andalus durante un tiempo. Aproximadamente en esta época aparece en Murcia el cultivo de la seda, la fabricación de papel, e incluso una especie de fideos de pasta, llamados aletría.

Edificó un estado poderoso. Compró la paz a los reyes cristianos mediante tributos, logrando largos periodos de paz, con lo que engrandeció y enriqueció su reino, permitiéndole emitir moneda.

Extendió su reino ocupando Albacete, Játiva, Denia, Jaén, Baza, Úbeda, Guadix, Carmona, Écija y Granada, amenazó Córdoba y llegó a poner cerco a Sevilla.

A consecuencia de intentar tomar Córdoba, en 1165 se pone en marcha en Sevilla, en dirección a Murcia, un formidable ejército almohade, venido de allende el Estrecho y reforzado en la Península. Es el comienzo del resquebrajamiento del poder de Ibn Mardanis, aunque ya dos años antes había sufrido un serio revés en su intento de arrebatar Granada al imperio almohade. Unos días después, el Rey Lobo y sus 13.000 cristianos sufren una aplastante derrota, en el lugar donde el valle del Guadalentín se une a la vega murciana. Las inexpugnables murallas de la ciudad de Murcia protegieron al emir, a los restos de su ejército y a la población civil, pero la rica huerta y las suntuosas mansiones de recreo de los nobles murcianos quedaron a merced de los invasores, que destruyeron y saquearon cuanto quisieron. La residencia mardanisi de Monteagudo fue asolada. Se rompió la alianza entre Ibn Mardanis y su suegro, el señor de Jaén, lo que motivo nuevas campañas de los murcianos y sus aliados para anexionarse los territorios de aquél, que tenían especial importancia económica y estratégica para Murcia.

El ejército almohade habría de volver en septiembre de 1171. Tampoco esta vez el asedio de la capital daría resultado, Pero buena parte de las demás poblaciones, una a una, fueron pasándose al campo almohade, manifestando que adoptaban su doctrina y expulsando a militares y civiles cristianos. Esperaban, sin duda, acabar así con aquella guerra que duraba demasiado y con la insoportable presión fiscal. Finalmente, cuando prácticamente ya no le quedaban aliados, muere el Rey Lobo, en marzo de 1172, y sus hijos se apresuran a declararse vasallos de los almohades y partidarios de su credo.

Bibliografía

  • Ignacio González Cavero. Una revisión de la figura de Ibn Mardanish. Su alianza con el reino de Castilla y la oposición a los almohades Miscelánea Medieval Murciana, XXXI (2007); pp. 95-110 ISSN 0210-49032

Referencias

  1. ↑ «Ibn Mardanix protector de los fragatinos» (en español). La Voz del Bajo Cinca (2007). Consultado el 2 de junio de 2007.
  2. ↑ Para descargar el articulo

Enlaces externos

El presente artículo aporta material procedente de una entrada de Wikipedia, publicada en castellano bajo la licencia Creative Commons-Atribución-Compartir Igual 3.0 (CC-BY-SA) o la licencia GFDL.

Este artículo debe revisar su categorización por un bibliotecario (actualmente el encargado es Sir Arthur (dis. - cont.).

 ← REVISAR