Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Jueves, 20 de febrero, 20:00 horas. Conferencia y Docurama:
“Campos de Concentración Nazis”, a cargo de Antonio Barragán Moriana
e “Hijos de Mauthausem. Tres generaciones del exilio cordobés”,
a cargo de José Barrios Gómiz y Christine Andreu. Sede del Ateneo.

Abierta la convocatoria para presentar candidaturas a las Fiambreras de Plata 2020. El plazo finaliza el 28 de febrero.

VII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo del XXXV Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo del VII Premio de Relato Rafael Mir.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


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Antonio Ordóñez

De Ateneo de Córdoba
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El torero Antonio Ordóñez Araujo nació en Ronda (Málaga), el 16 de febrero de 1932 y murió en la misma ciudad el 19 de diciembre de 1998. Hijo del matador de toros Cayetano Ordoñez "Niño de la Palma". Desde muy joven empezó a torear mostrando ya unas condiciones para el toreo fuera de lo común. En 1948 empieza a torear, actuando el año siguiente en 65 novilladas, convirtiéndose así en una figura del escalafón de los novilleros, terminando esta etapa en 1951, año en que toma la alternativa en Madrid, siendo el padrino Julio Aparicio. Ordóñez sufre innumerables cornadas en esta primera época, mostrando que es un torero no sólo de arte sino también un torero valiente; su incorporación al servicio militar interrumpe su carrera en 1955, pero cuando vuelve a torear da muestras de su gran personalidad y madurez.

Ordóñez ha sido un torero que ha sufrido graves cornadas debido al estilo de su toreo, ha toreado muy de verdad y con una absoluta entrega y olvido de su integridad física. En más de una ocasión ha terminado con su enemigo a pesar de estar gravemente herido. Su afán fue la serenidad y su meta, la hondura. Nunca concibió la violencia en el toreo, huyó del patetismo. Una de sus grandes virtudes fue siempre el temple, evitando el recurso vulgar. Magistral en el toreo a la verónica y un gran estoqueador, un torero clásico de arriba a abajo, auténtica figura de su época.

Se retiró en 1971 y en 1972 recibió la Cruz de la Beneficencia por participar en muchos espectáculos benéficos. Antonio Ordóñez, torero de verdad, forma parte por méritos propios de la historia grande del toreo de todos los tiempos.

El contenido de esta biografía incorpora material del libro Los andaluces del siglo XX de la colección Arca del Ateneo.