Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
FALLADO II CERTAMEN DE RELATO CORTO RAFAEL MIR-ATENEO DE CORDOBA:
ha resultado ganadora la obra titulada “Los días de Julia”, de Pablo José Conejo Pérez, de Madrid.

FALLADO EL XXX PREMIO JUAN BERNIER DE POESÍA:
ha resultado ganadora la obra titulada “Contrastes”, de Ignacio Caparrós Valderrama, de Málaga.

FALLADO EL III PREMIO AGUSTÍN GÓMEZ DE FLAMENCO del Ateneo modalidad Cante:
el ganador es, Manuel Gavilán hijo, accésit para David Torres y Rafael El Calli.

¡Ayúdanos! Inserta un vídeo

Gustavo Bacarisas y Podestá

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Gustavo Bacarisas y Podesta.jpg

Gustavo Bacarisas y Podestá. Aunque instalado y aclimatado en Sevilla, Bacarisas fue por su formación y carácter el prototipo de ciudadano del mundo. Había nacido el 23 de septiembre de 1873 en Gibraltar, por lo que tuvo ciudadanía inglesa. Aprendió en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla; becado por Gibraltar, viajó en 1892 a Roma y entre 1906 y 1913 viajó por distintos lugares, como París, Venecia, Londres, Suramérica. Trabajó en Estocolmo donde contrajo matrimonio con la sueca Elsa Jernas.

Su condición de británico propició que hiciera su primera exposición en Londres, en 1906, y provocó también que los organizadores de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1915 relegaran su Sevilla en fiestas a la sección extranjera. En 1914 se instaló en Sevilla, incrementándose a partir de entonces su fama, consiguiendo en 1919 el título de Hijo Adoptivo de la ciudad; se dio a conocer más firmemente en las exposiciones de Bellas Artes de Sevilla de 1916 y 1920 y sobre todo en la exposición personal del Museo de Arte Moderno de Madrid, en 1921. En 1933 se marchó a vivir a Madrid, trasladándose durante la guerra a Gibraltar y luego a las islas Madeira. Finalmente retornó a Sevilla en 1945 y aquí vivirá hasta su muerte, acaecida el 7 de enero de 1971.

Su estilo aportó un concepto moderno a la pintura andaluza, en clave decorativa pero captando el espíritu de las cosas en bellas secuencias de la vida y el paisaje de Sevilla y Granada. Como decorador destacan en su producción las escenografías y vestuario para la ópera Carmen y otras piezas escénicas. Trabajó con éxito en la elaboración de paños cerámicos en las obras arquitectónicas regionalistas de Juan Talavera y Aníbal González, a pesar de la impronta modernista de sus diseños. El equilibrado maridaje entre tradición y modernidad le proporcionó notables éxitos y la aceptación de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, de la que fue numerario desde 1964.

El contenido de esta biografía incorpora material del libro Los andaluces del siglo XX de la colección Arca del Ateneo, escrita por Alberto Villar Movellán.