Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

ATENCIÓN QUEDAN SUSPENDIDOS TODOS LOS ACTOS Y ACTIVIDADES PROGRAMADAS. SE COMUNICARÁ SU REINICIO.

II JORNADAS CULTURALES FLAMENCAS “EL TOTO” DEL ATENEO DE CÓRDOBA.APLAZADAS

Viernes 13 de marzo, las 19:30 horas: Concierto Trío ARCAMO:
Libertad Arce (piano). Juan Carlos Carrillo (flauta). Mariló Moreno (clarinete). Lugar: Real Círculo de la Amistad.APLAZADO

Lunes 16 de marzo, 19:30 horas. Ciclo POETAS EN EL ATENEO: recitará el poeta malagueño José Sarria.
Presenta Manuel Gahete. Sede del Ateneo.APLAZADO

Jueves 19 de marzo. 19:30 en la sede del Ateneo. Conferencia de Pepe Carmona: "Preludios del toque en la Córdoba del siglo XIX".
Al cante: Lucía Leiva. A la guitarra: David Navarro.APLAZADO.

CONVOCADOS LOS PREMIOS LITERARIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

VIII Premio de Relato Rafael Mir.

XXXVI Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


¡Ayúdanos! Comienza una página

Kurt Wilckens

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
KGWilckens.jpg

Kurt Gustav Wilckens (1886 - 1923), fue un militante anarquista alemán, conocido en Argentina por haber vengado la represión de la Patagonia rebelde con el ajusticiamiento del teniente coronel Héctor Benigno Varela ultimándolo a balazos.

Biografía

Hijo de August Wilckens y Johanna Harms, nació el 3 de noviembre de 1886 en (Bad) Bramstedt, Schleswig-Holstein, Alemania. Estudió jardinería, ingresando en 1906 al servicio militar en la primera compañía del Garde-Schutzen-Bataillons prusiano.

En 1910 viajó a los Estados Unidos para perfeccionarse en su oficio y entró en contacto con las ideas libertarias. En este país tuvo su primer conflicto con los organismos represivos. Trabajando en una fábrica de escabeche y conservas de pescado que producía dos tipos de productos: una primera marca de buena calidad y una segunda de menor calidad. La mejor iba a barrios de la burguesía y la segunda a los barrios obreros. Kurt convenció a sus compañeros de proceder de manera inversa; el alemán fue expulsado de la fábrica. Tras participar en una serie de huelgas en su posterior trabajo en las minas de carbón, fue deportado a su país natal el 27 de marzo de 1920.

Al enterase del fuerte movimiento obrero libertario argentino, el 29 de septiembre de 1920 llegó a Buenos Aires. Allí trabajó como corresponsal de dos periódicos alemanes, el Alarm de Hamburgo, de la Federación Libertaria Anarquista y las Comunidades Libertarias de trabajadores de Alemania; y Der Syndikalist de Berlín, correspondiente a la Freie Arbeiter-Union Deutschlands (Unión de Trabajadores Libertarios de Alemania).

En Argentina trabajó en las chacras frutales de Cipolletti, en la provincia de Río Negro. Posteriormente, lo hizo como estibador donde tomo contacto con los trabajadores rurales y sus organizaciones obreras. Wilckens, ante los hechos de los trabajadores fusilados en la Patagonia, se convenció de que estos merecían justicia y la idea de la justicia proletaria se arraigó en su mente. Según Osvaldo Bayer, Andrés Vázquez Paredes, vinculado a los grupos expropiadores, habría sido quien le proporcionó la bomba. Wilckens no tenía idea de cómo se fabricaba una bomba. Su formación era tolstoiana y pacifista, de hábitos vegetarianos, igualmente comprendía a los compañeros mas violentos que no podían soportar la violencia de los patrones y gobiernos.

El 27 de enero de 1923, el teniente coronel Héctor Benigno Varela salió de su casa alrededor de las 7 de la mañana. Diecisiete heridas, trece producidas por la bomba y cuatro balazos (cifra con la que Varela solía ordenar que asesinen a sus víctimas), son las que inflige a Varela.

El alemán también resultó herido al cubrir a María Antonia Pelazzo, de 10 años de edad, quien se cruzó imprevistamente entre ambos; heridas que le obligaron a permanecer en el lugar hasta que la policía llegó. En una carta del día 21 de mayo de 1923, Wilckens escribió sus razones de lo acaecido:

No fue venganza; yo no vi en Varela al insignificante oficial. No, él era todo en la Patagonia: gobierno, juez, verdugo y sepulturero. Intenté herir en él al ídolo desnudo de un sistema criminal. ¡Pero la venganza es indigna de un anarquista! El mañana, nuestro mañana, no afirma rencillas, ni crímenes, ni mentiras; afirma vida, amor, ciencias; trabajemos para apresurar ese día. (Kurt Gustav Wilckens)

El 15 de junio de 1923 Kurt Wilckens murió en prisión asesinado por Ernesto Pérez Millán Temperley, miembro de la Liga Patriótica Argentina y pariente de Varela. Dos años más tarde, el 9 de noviembre de 1925, Pérez Millán Temperley murió después de una agresión producida por otro interno, Esteban Lucich, que actuó siguiendo las directivas del anarquista ruso Boris Wladimirovich.

Véase también

El presente artículo aporta material procedente de una entrada de Wikipedia, publicada en castellano bajo la licencia Creative Commons-Atribución-Compartir Igual 3.0 (CC-BY-SA) o la licencia GFDL.