Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Fallo del XXXV Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


¡Ayúdanos! Comienza una página

Juan Alfonso de Baena

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar

Juan Alfonso de Baena fue un escritor español nacido en Baena. Era judío converso.

Entre sus obras destaca el Cancionero de Baena, escrito entre 1426 y 1430, el cual contiene una colección de las mejores poesías castellanas junto con notas críticas y un prólogo del autor.

Escribió poesías, algunas dedicadas al condestable Álvaro de Luna y otros personajes de la corte con el nombre de Suplicaciones.

Juan II de Castilla le nombró su secretario y a él le dedicó un poema en el que le aconsejaba acerca de la conducta que debía adoptar para solucionar los problemas del reino. Cortesano, poeta y literato español nacido posiblemente en Baena en 1365 y fallecido probablemente en Córdoba hacia 1435. De posible origen judío converso, Juan Alfonso de Baena habría entrado a servir como escribano en la corte en tiempos de Enrique III de Castilla, supuestamente bajo el patrocinio de Diego Fernández de Córdoba; es seguro, en cambio, que fue escribano de Juan II, hijo y sucesor de Enrique III, hasta el momento de su fallecimiento.

Hacia 1408, Juan Alfonso de Baena se encontraba en Sevilla, ciudad en la que realizó diversos servicios a Juan II, especialmente en la recaudación de alcabalas del pan y del aceite del mismo año. Para esas fechas, es bastante probable que Juan Alfonso de Baena hubiese contraído matrimonio con Elvira Fernández de Cárdenas. De su matrimonio nacieron dos hijos. El mayor, también llamado Juan Alfonso, debió de heredar la posición paterna en Córdoba, donde continuó viviendo hasta 1478.

La gran mayoría de sus poemas demuestran su habilidad para buscar la pelea lírica con otros poetas, enfrentándose en preguntas y respuestas a diversos cortesanos con los que Juan Alfonso debió de coincidir en la corte de Juan II. También aderezó sus poemas con la tan querida tradición poética cancioneril de las peticiones de dinero, enseres o favores a diversos nobles de la época, entre ellos el poderoso condestable Álvaro de Luna, o incluso el propio rey Juan II.

No obstante, esta cierta actitud disipada, procaz y a veces obscena de sus versos (por otro lado, muy frecuente en la poesía de la época), se quiebra cuando Juan Alfonso se nota delante de un importante acontecimiento. Entonces, el poeta se transforma en excelente versificador, capaz de transmitir la emoción y la pesadumbre del momento, como en el caso del poema dedicado a la muerte del rey Enrique III (1406) o, especialmente, a la hora de prestar su pluma para las denuncias de los males que acontecían en el reinado de Juan II.

El presente artículo aporta material procedente de una entrada de Wikipedia, publicada en castellano bajo la licencia Creative Commons-Atribución-Compartir Igual 3.0 (CC-BY-SA) o la licencia GFDL.